acidez y mares

Las caracolas son un exponente de un cambio progresivo que se sospecha será posible en la práctica totalidad de mares. Estas de la fotografía son las variedades más usuales en la costa gaditana. Falta algún género que no está presente en la fotografía. Este cambio es la acidificación del agua del mar, condición vital para cada ser vivo: cada especie es capaz de vivir dentro de un rango de valores de diferentes factores físicos: temperatura, humedad, presión... siendo también el pH uno de ellos. Este varía actualmente en el mar, muy lentamente, pero sus efectos comienzan a notarse.









Las fotos de familia superiores muestran a los posibles afectados por la acidificación del mar. Moluscos, crustáceos, foraminíferos, corales. Como no existe asociación que les represente, solo tendrán defensa ante un futuro poco halagüeño como productos comerciales por perder.
La acidificación del mar.
Otro de los “invisibles”, los procesos que no son vistos a simple vista, con los propios ojos, como se puede ver una vaca en el campo, un termitero, una belleza humana, o la arena del mar. Eso es el proceso de acidificación marina. ¿Importa? ¿Qué es? ¿Nos afecta? Veámoslo.
El tan mencionado dióxido de carbono atmosférico, se ha mantenido en su ciclo dentro de valores de variación que han permitido la vida, adaptada a esos valores. El cambio sufrido en estos valores es tan rápido que, como es de esperar, los seres vivos no pueden adaptarse a igual ritmo, notándose por lo tanto una balance en exceso de CO2 atmosférico, que continúa su ciclo en todos los elementos de la cadena que lo traslada: el mar es uno de ellos. Absorbe este CO2, y con ello se modifica el grado de acidez del agua marina: ¿en qué influye esta variación?. Entre otras consecuencias, una es la combinación en mayor cantidad de lo habitual del CO2 con el agua formando ácido carbónico CO3H2 (¡presente en la Coca-Cola!).
Esta mayor acidez provoca en primer lugar la desaparición de las algas calcáreas (las algas calcáreas son responsables de la solidez de los arrecifes coralinos), la de erizos (controlador por cierto de la invasiva Caulerpa, problema extendido del Mediterráneo), corales, estrellas de mar, y moluscos caracolas entre ellos).
El efecto de un ácido en el carbonato cálcico es claro: lo disuelve (en nuestro caso, impide su formación). El esqueleto de ciertos seres vivos, interno, comunitario o externo, se ve afectado por el impacto de un aumento de CO2.
Se prevé que el año 2050 (a la vuelta de la esquina) el punto de saturación de las formas estables del carbonato cálcico (el aragonito o calcita, son la forma en que construyen los esqueletos los invertebrados marinos, por encontrarse en sobresaturación) quedará por encima las reales, disolviéndose este en agua con una acidez que ha variado desde un pH 8,179 (año 1700), 8,104 (año 1990) hasta el previsto 7,949 (año 2050). El esqueleto de estos animales tenderá a diluirse. Podrá influir también en su reproducción o n su alimentación (por falta de alimento).
El mayor productor primario en el océano es el fitoplancton: una masa gigante de individualidades, (algas, células, protistas) que dedican su corta vida a alimentarse de luz y minerales. Constituyen el “cocido o potaje” básico en el mar: a partir de ellos, los demás o por encima en la cadena trófica, comerán. Entre ellos, los cocolitofóridos son algas exclusivamente marinas microscópicas, recubiertos con placas calcáreas llamadas cocolitos. Son los especialistas en condiciones de escasez ce nutrientes en aguas marinas. La necesidad de un conjunto de animales marinos superiores para su alimentación y desarrollo, es de 5.000 toneladas de plancton. 

(izqda) Gran arrecife coralino. (dcha)Cambio en el pH de la superficie marina causado por el CO2 antropogénico entre los años 1700 y los 1990. NASA


Atolón coralino de Atafu. Atolón coralino en Hawaii. NASA
La decoloración de los corales puede ser una de las mayores amenazas a la Gran Barrera de Coral. La decoloración de los corales es una respuesta de estrés que a menudo se produce cuando las aguas circundantes pasan a ser demasiado caliente para los corales. En esta situación de estrés, los corales expulsan las zooxantelas (algas pardas) y pierden su color. Las zooxantelas son algas unicelulares, pardas, que hacen posible que los corales para crecer y reproducirse con la suficiente rapidez para crear arrecifes. Sin las zooxantelas, el coral no puede obtener alimento suficiente. Si las condiciones siguen siendo difíciles, los corales pueden morir.
Los principales sucesos de decoloración de corales en la Gran Barrera de Coral en 1998 y 2002 condujeron a la muerte generalizada de los corales en algunas zonas. (gracias a NASA/Goddard Space Flight Center Scientific Visualization Studio
bosques y carbono
delfines
En torno a la caza comercial y el uso de los delfines en delfinarios de ocio, por parte de Japón, EE.UU., y su regulación por parte del C.B.I.
efecto invernadero: el ciclo del carbono
el coste ambiental
Como es un concepto clave en el ámbito institucional, industrial, doméstico y personal, interesa conocerlo a todo el mundo. Cada día que pasa se irá convirtiendo en algo que no será necesario dar a conocer: se notará en el bolsillo diario, en el mensual, en el anual, en las posesiones.







Nuestra opinión admite la posibilidad de que existan dos pilares (sería insensatísimo, irresponsable, ingenuo, y demostración de ignorancia, creer que es seguro, y no solamente posible) que nos permitirán bajar del pedestal en el que hemos vivido y recuperar una situación admisible para vivir sobre la Tierra (no el control): el primero será reconocer y atender al desconocimiento que ahora comenzamos a vislumbrar sobre la importancia de la interacción entre genes y ambiente en todos los seres vivos; el segundo, aceptar el concepto que junto a nuestro modelo de vida hemos creado, sin haberlo reconocido nunca hasta solo muy recientemente, el coste ambiental. Y es que ambos factores nunca van a desaparecer, como seres vivos, o como sociedad mercantil que somos.
Hacer referencia a ambos "pilares" podría suponer más de 1000 citas a autores en primera línea científica con las que indicar el corazón de nuestros problemas, incontables aproximaciones fuera del ámbito científico, pero todas ellas todavía desconectadas, en un grado que se va reduciendo día a día, pero que todavía no deja ver claramente como de intrincadas y relacionadas están, y la imagen final que mostrarán con gran probabilidad en el futuro. Una explicación (ya no solo serán modelos científicos o matemáticos) de cuanto ha ocurrido, que nos desagrada o hace daño, sin que lo hayamos sabido unos, o lo hayan impedido otros.
Como es un tema gigante, solo abrimos una primera puerta a uno de los dos conceptos: el coste ambiental. Comencemos.
Están en su casa. La compraron con orgullo. La pareja es feliz con ello. Trabajan los dos duramente para pagarla. Pero lo merece por los hijos. Riegan y fumigan el jardín. Disponen de dos baños, 4 habitaciones, un salón, un garaje, un ático, una cocina amplia con todos los electrodomésticos, dos televisores (uno de plasma precioso), en el jardín juegan los dos perros. Y tienen dos hijos. Escolarizados. La mayor en breve comenzará estudios superiores, el menor está en los estudios básicos. Los dos trabajan. Y pagan las facturas casi religiosamente. Las necesarias para vivir, que es de lo que se trata.
Quizá haya surgido algún problema o todos. El tráfico es durante algunas horas del día bastante ruidoso, no se puede estar en la parte posterior de la casa; la factura de luz (la casa necesitaba una bonita iluminación) ha subido y es ya importante; la factura del agua igualmente, y no está claro porqué; la contribución lo hará en breve; hacer la compra sale caro, y no llegan siempre las suficientes cosas a casa; solo trabajáis uno, porque el otro ha perdido el empleo; el proyecto de inicio de un negocio no podrá salir adelante por resultar demasiado caro; el que trabaja cada día está más estresado, y aparecen los nervios y las disputas; han solicitado que se arregle algún defecto de la casa y el seguro de la compra discute si está o no contemplado.
¿Porqué todo esto? Bueno, en principio no deben asustarse demasiado, pertenecen a un selecto club formado por el 14% de la población mundial que tiene acceso a estos problemas, el resto no puede tenerlos. Tienen otros más básicos. Pero los tienen y hay que solucionarlos. Su caso es el del viejo modelo “american style of life” (estilo de vida americano).
Un problema es que no pueden tener personal en el nuevo negocio, porque resultaría muy caro. Es comprensible. El trabajo dentro del selecto club sigue siendo caro y ellos mismos preferirían pagar un sueldo de un país barato. Es un concepto relacionado con la equitabilidad : la necesidad de que la distribución de los recursos se encuentren mínimamente distribuidos entre quienes los poseen y los trabajan, y como esto no ocurre, este concepto medioambiental cobró fuerza.
Otro es que el total de impuestos y reglamentos que cumplir para comenzar es alto, porque cada vez se controla más que un negocio no abra las puertas si no es con ciertos requisitos ahora esenciales. Y cuesta mucho. Es la autorización ambiental integrada, que evita (al coste de su gestión, edificios, aparatos, personal, procedimiento, normativas, plazos...) que las empresas nuevas o modificadas o generadoras de algún riesgo, cometan daños que de uno u otro modo cuestan a algún vecino. Nadie quiere ver su río, su monte, sus aguas, sus campos, deteriorados o inútiles, muertos o intoxicados, desvalorizados o desclasificados, por algún daño ambiental. es un nuevo principio, nacido a la luz de tantas directrices permisivas inútiles y tardías: el principio de prudencia.
Las tasas de basuras suben. La red de saneamiento, el servicio de recogida, el de reciclado, el de tratamiento, y la depuradora, costaron bastante dinero, pero aún más cuesta su funcionamiento continuo. Habrá que dejar de regar tanto el jardín, y colocar filtros y topes en las cisternas de los dos baños y la cocina, controlar más la lavadora y el lavavajillas. Es una lástima que pese a ello quedan escombros y basuras en la calle. Aún así, ya han perdido más del 50% de su vida los ríos y el mar: todo el año escucháis alguna de las noticias que cuentan de refilón algo, proyectos, recuperaciones, repoblaciones, dragados, limpiezas, descontaminaciones, plagas... En algunos casos, paga quien contaminó: otro concepto más: quien contamina, paga.
Con respecto a la casa es otro cantar. No es muy digno que le vendan a uno la casa, y luego debas pensar en mejorar conducciones, aislar ventanas, aislar suelos. Y como es tan grande, este invierno costó más calentarla. Y no toda la casa, hubiera resultado imposible. Así que la luz habrá que controlarla: cambiar bombillas, apagar luces, concentrar la actividad en la casa, calentar menos habitaciones, bajar el termostato, y pensar, si esto es posible, en lo que habéis oído que promueven: paneles solares comunitarios, convectores.... Por desgracia, como la casa es individual, los daños del invierno, no lo paga una comunidad, solo ellos.
La compra sale cara, por supuesto. Todo cuanto compran es día a día más elaborado: todo el trabajo está ya casi hecho, solo un golpe de microondas, añadir otro complemento, descongelar, y listo. Y cuando no se dispone de una huerta, debemos pasar por los productos de mercado, con todos los precios de la cadena de compras, manipulación , envasado, distribución y venta señalados. Pero no os importa, porque sabéis que el control sanitario es un coste ambiental asumible, y que todos los productos requieren ingentes o fenomenales cantidades de agua para su producción (que tiene un coste ambiental), y que deben ser transportados, envasados, y manipulados, con otro ingente consumo de recursos (otro coste ambiental).
No hay visos de volver a encontrar un trabajo. Es un problema de edad, de escasa demanda para tanta población, de falta de mercado a los precios establecidos ( a inferiores precios de producto y salario es más probable), y de existencia de otros mercados lejanos, que no se ven pero que viven con inferior nivel. Pero entienden que no todos las cosas valen igual: el enorme valor de los servicios y productos de alto valor, son un gigante frente al valor del total de los recursos primarios en liza. ¿Cómo se corresponden dichos valores? Esa respuesta la tiene el mercado que hemos disfrutado, que mantiene unos productos de gigantesco valor en un extremo (toda renta per cápita de alto nivel) y los de bajo valor en el otro (la tierra).
Los dos saben que deben pagar educación, sanidad, servicios sociales, seguridad, vamos: todos los servicios de una vida de calidad. Los de un club selecto. Y que de algún modo tienen que corresponder con los productos primarios....
Comprenden que el tráfico es molesto (coste ambiental) y que alguien debiera evitar las molestias con paneles (coste ambiental); incluso se huele algunos días (coste ambiental), y por ello debemos pagar catalizadores y pensar en nuevos vehículos para ir al trabajo, a recoger a los niños, al hipermercado, de vacaciones (coste ambiental).
Por el viejo televisor no tuvieron que pagar nada para retirarlo, solo entregarlo. ¿Nada? Error. Nadie recicla gratuitamente. Igual pasó con el cochecillo, la lavadora, el microondas, las camas viejas: entregarlas y olvidarse. Error de nuevo. Todo tiene un precio, nadie trabaja con residuos por vocación.
Y los nervios. Nadie les dirá que es un coste ambiental. Solo lo comprenden aquellos que conociéndolo desde su modo de vida, han exportado y vendido su enseñanza para controlar el estrés y la desorientación: los orientales y sus enseñanzas. Sencillamente "educación para vivir con un ritmo en cierto modo equilibrado".
Nuestra pareja, ni ve por asomo otro tipo de costes ambientales: porque no son visibles con los ojos, y se olvidan si no se sufren. Las caracolas del mar saben que este se acidifica, los pajaritos procrean menos, las rentables cosechas no son ya tan rentables, etcétera. ¿Quién ve el dióxido de carbono, supermán? Los mortales solo en un caro laboratorio, con caros equipos, caros mantenimientos, caras formaciones especializadas, tras largos años de trabajo.
Coste ambiental es... un valor económico. Y sutil, pues en ocasiones no tenemos medida concreta, pero todo el mundo la percibe (cuanto cuesta una intoxicación, o un vertido: ¿el tratamiento solo?; un terreno yermo, ¿cuánto valía?; los montes desnudos de las primeras ladras mediterráneas, ¿cuánto cuestan?) Se traducirá antes o después en dinero, que alguien paga a alguien que lo cobra, con recursos por medio. ¿Con qué fin? Con el de la reparación de daños, detención de errores, investigación de procedimientos más económicos, más baratos, menos dañinos. El modelo económico tiene como importante actor la presión sobre el consumidor. La publicidad fue en sus principios un motor feroz, el marketing y el mercadeo han continuado el proceso. El error ambiental empieza en muchos lugares o niveles, y mayoritariamente acaba en el consumidor, que sigue convencido de la posibilidad de que es una felicidad tirar su propio dinero ´físico de semejante modo. Y está en su mano retomar las cuerdas de su caballo.
Ningún fabricante de jabones explicará jamás que una botella de 3/4 de litro de jabón, de por sí es bactericida aunque no esté escrito, que su uso más eficiente será no concentrado sino rebajado precisamente con agua hasta un número de veces entre 6 y 10; y que lavar requiere agua y tiempo, y no presión, fuerza y geles de jabón.
Por favor, pon a tus hijos a pintar con la ropa de la calle, y deja que la tinta indeleble manche su jersey, su pantalón. Comprenderás inmediatamente qué puede llegar a ser un coste ambiental en manos de niños de más de 18 años.
Esta es una explicación incompleta, con fallas, ausencias, de un tema que todo lo impregna: el coste de un error continuado y silencioso, hasta que empezó a chillar cada vez con mayor frecuencia. Y seguirá haciéndolo.