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patrimonio cultural
La exploración y catalogación de la Galería Inferior, en la que se conservan evidencias que se remontan al año 25.000 a.C., y terminan en el final del Paleolítico, 11.500 a. C. , centrará los trabajos más importantes en esta campaña, además de las actuaciones en los otros yacimientos de la cavidad Garma A y el castro de la cima del monte.
La Galería Inferior es la joya de la corona de La Garma. Miles de restos de alimentación, industrias y piezas de arte mobiliar se extienden a lo largo de los más de 800 metros cuadrados de la cavidad, una verdadera vivienda prehistórica que llegó intacta a nuestra era gracias a que la entrada se selló por un derrumbe acaecido hace unos 11.500 años.
Precisamente fue ésta la galería descubierta el dos de noviembre de 1995 por los espeleólogos Mariano Serna y José Manuel Ayllón. Un año después se inició su exploración. Pablo Arias, uno de los directores de los trabajos, ha sido categórico: 'en La Garma hay trabajo para varias generaciones' y, a pesar del paso de los años, 'sigue aportando muchas sorpresas en cada campaña de excavación'.
La paternidad del descubrimiento de las cuevas la reclama el vecino de Omoño José Luis Novoa. 'Estas cuevas las descubrí yo y mi perro Fox en 1991', sostiene. Recuerda con suma claridad cómo se sucedieron los hechos: 'Estaba haciendo leña cuando mi perro se metió en una cueva. La entrada era tan pequeña que casi no cabía. Se puso a ladrar y entonces yo descubrí las hierbas que la tapaban y pude ver una cavidad muy grande'.
Novoa ha peleado, y con éxito, en los juzgados por este reconocimiento y en noviembre de 1999 logró que el Tribunal Superior de Justicia le adjudicara la paternidad del descubrimiento de dos de las cavidades: La Garma A y La Garma B y obligara al Gobierno cántabro ha pagarle por ello el 25 por ciento del valor de los objetos hallados en las mismas, unos 1.800 euros. Sin embargo, lo que verdaderamente lamenta Novoa es que la Consejería de Cultura no haya cumplido su inicial promesa de llamar a las cuevas 'Fox-Novoa' 'como me prometieron tras el descubrimiento'.
Novoa tuvo la oportunidad de acceder, años después, a la cueva en la que trabajaban los arqueólogos, en la que vio 'un cráneo humano y huesos de zorros y gallinas'. A pesar de que ya han pasado 14 años desde que descubrió el yacimiento, mantiene la esperanza de que pronto el pueblo de Omoño gozará del privilegio de albergar el tesoro histórico. 'Creo que La Garma dará vida al pueblo. En las pasadas fiestas de San Andrés el consejero me aseguró que en tres o cuatro años se abrirá al público'.
'Las excavaciones de La Garma siempre van a beneficiar al pueblo, pero aún están en fase de estudio y todavía no existe mucho conocimiento de ello entre la ciudadanía', asegura el alcalde de Ribamontán al Monte, José Luis Blanco. Durante los dos meses al año de las campañas de exploración Omoño experimenta 'un aumento de la actividad', aunque Blanco confía en que el yacimiento, al menos en parte, 'se abra en un futuro para poder comenzar con las visitas guiadas'. Entonces sí 'creemos que el pueblo experimentará un crecimiento y que serán necesarios más servicios, hoteles, restaurantes...'.
Esta posibilidad estará reflejada en el diseño del nuevo planeamiento urbanístico, actualmente en fase de estudio. El gobierno local pretende construir un centro de interpretación de La Garma que supla la no apertura de las cuevas al gran público. 'Ese momento supondrá un punto de inflexión para un municipio pequeño como el nuestro'.
'En verano vienen muchos estudiantes y becarios, pero el beneficio para el pueblo es mínimo, nada de nada', sostiene, por su parte, el concejal de Cultura de Ribamontán al Monte, Javier Pérez, que vive en Omoño.
Pérez cree que las piezas que se extraen del yacimiento para su estudio deben exponerse en el pueblo, en un museo de La Garma. Explica que esta idea 'de crear una exposición itinerante se trató ya con el Gobierno cántabro, pero son decisiones políticas de las que nada sabemos'. Los habitantes del municipio, cuando 'estalló el 'boom' hace diez años', indica el edil, pensaron que Omoño crecería tanto como lo hizo Santillana del Mar por las cuevas de Altamira. 'Se pensó en la atracción para el turismo, y también sobre el futuro de las fincas del monte, pero años después ya está todo parado y no se habla'.
Ajenos a estas consideraciones turísticas, los científicos continúan trabajando en favor del conocimiento de la Prehistoria.
En el Museo del Hombre de París se expusieron los resultados del análisis de los colorantes utilizados para realizar las pinturas rupestres en La Garma, una investigación que está considerada como 'la más ambiciosa' de las realizadas en España, facilitada por la preservación del hábitat de La Garma y las pinturas.
En el mismo centro parisino, y hace cinco meses, se presentaron los trabajos sobre el arte mueble paleolítico, que pusieron de manifiesto que la Cornisa Cantábrica es una de las regiones más ricas del mundo, tanto por su abundancia como por su calidad estética.
En todo ello, La Garma sigue aportando datos 'de incalculable valor', según Pablo Arias miembro del departamento de Prehistoria de la Universidad de Cantabria, que comparte el proyecto de La Garma con Roberto Ontañón, investigador del programa Ramón y Cajal. Para ambos, La Garma 'ha respondido con creces a las expectativas creadas desde el primer momento'.
El suelo y las estructuras de la Galería Inferior, es una de las grandes líneas de estudio que siguen en La Garma. El arte rupestre -investigación casi concluída-, la gran secuencia de ocupación del monte que se extiende entre el año 200.000 antes de Cristo y la Edad Media, y el estudio de los orígenes del hombre son las metas marcadas por Arias y Ontañón. Para ellos 'La Garma es única, es como un agujero en el tiempo' listo para descubrir.
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ideario del aula


En 1962, una mujer que trabajó para el U.S. Fish & Wildlife Service de los EE.UU., tras observar el efecto que los pesticidas tenían sobre la vida vegetal y animal, publicó un libro que dejó una larga huella: Silent Spring (Primavera Silenciosa), título que alude al silencio que dejan los animales que perecen allá donde hemos arrasado todo cuanto se creía improductivo, no valioso, perjudicial o innecesario. En la América de 1960, Raquel Carson fue acusada de comunista. Nadie dudaría hoy de cuanto nos hizo observar. ¿Nadie? Quedan países con una alta cosecha de ignorancia todavía.
El fabuloso montante de recursos (dinero, tiempo, personal) que los EE.UU. han destinado desde entonces a proteger y recuperar sus recursos, pertenece casi al campo de la Astronomía. El progreso real en este sentido se ha visto mayormente allá donde las personas están más preparadas para modificar su percepción y su actitud: los países del Norte de Europa están entre ellos, y también, ajenos a la prensa, tienen un éxito considerable pequeñas localidades en todo el mundo que han mantenido y coordinado el conocimiento actual con el conocimiento tradicional, siempre caracterizándose por dos marcas de inteligencia: buen uso y sensato consumo.
España, se encuentra tarde y lejos de los primeros corredores de esta maratón necesaria y obligada: un viaje por cualquier tierra que no sea zona protegida para solaz del público, muestra a las claras que nos asentamos sobre arenas movedizas en el tema medioambiental. La ignorancia se transmite a las nuevas generaciones, y la sabiduría de aprehender la realidad y modificar nuestra actitud y hábitos, también. En los países que han comprado el modelo de “sueño americano” y de la “feliz ignorancia”, será más esencial modificar la percepción y actitud de los adultos, permitiendo con esto que las nuevas generaciones hereden la libertad de lo aprendido por sus mayores.
En honor a la Sra. Carson, y a todos los que le den cara a la realidad ambiental, las palabras del primer catedrático en Ecología español, Ramón Margalef, en una España que vivía con la única medalla del catolicismo: “Si Dios nos puso en la Tierra, tenemos el derecho de hacer uso de ella, pero conviene que lo hagamos con una cierta inteligencia".
aula campo de Gibraltar. 2009
actitudes
Resulta ridículo encontrar semejante número de vueltas en círculo para hacer algo tan sencillo: educar enseñando lo que es real. Papel, paneles, presentaciones, centros, edificios, redes, fundaciones, sociedades, programas, reuniones, congresos, separatas, tesis, filosofías, estudios, investigaciones: ya sabemos que es necesario proyectar un trabajo, pero modificar la actitud de los niños y los adultos no es estrictamente un proyecto, más es enseñar lo que ya se hace y se siente. Algunos pocos países tiene el negativo honor de estar en cola en el ejemplo: España es uno de esos. Sobre esta opinión lloverán puñales, pero el contraste con el resto del Mundo (con una parte por el retraso que lleva el país y sus habitantes, y con otra parte por el autoengaño con palabrería que no se da en otros parajes) ni siquiera es escalofriante: provoca a los que están más al Norte o más al Sur, risa callada y respetuosa.
Esta foto que presento, pertenece a una comunidad diferente, no es de las más avanzadas, pero tiene ya sus puntos positivos. Por pobres que sean estos, son muy avanzados respecto de nosotros.

rescate de un pastor alemán (lleva una hora en el agua) tomada de AP Photo/ The Star Press, Chris Bergin
No son cuatro cosas (el cambio climático, el agua, los residuos, las bolsas de papel) aquellas respecto de las que debemos reeducarnos, nosotros especialmente más que otros: y, sin compararnos con otras comunidades, debemos hacerlo por nuestro propio futuro, es decir, el de nuestros hijos. Para hacerlo, resulta imprescindible curarse de un falso aprendizaje cultural muy español: el de la indiferencia, el no-sentimiento, el no ser ridículo por un animal o un vegetal. Y ello afecta más al hombre que a la mujer.
política científica en España



Agroecología y Política Científica en España: Entrevista a María Arias, Investigadora del CSIC
Agroecología y Política Científica en España (Hablamos de Antonio Bello Pérez)

